02.11.26
Valoración médica del cuero cabelludo por caída del cabello en Dagné Pupo Clinic

Caída del cabello en otoño: qué es normal y cuándo consultar

“Se me queda muchísimo pelo en el cepillo”. “Encuentro pelos por todas partes”. “Desde que ha terminado el verano noto que se me cae mucho más”. Son comentarios que escuchamos con frecuencia en consulta al llegar el otoño.

Y, en muchos casos, esa percepción es real. Hay momentos del año en los que podemos observar un aumento de la caída del cabello sin que eso signifique necesariamente que exista una alopecia. Sin embargo, tampoco deberíamos atribuir automáticamente cualquier caída que aparece en septiembre u octubre al cambio de estación.

Para mí, hay una distinción especialmente importante: una cosa es que se caiga más pelo y otra que estemos perdiendo densidad capilar.

El cabello tiene su propio ciclo biológico y son muchos los factores capaces de alterarlo. Estrés, una enfermedad reciente, cambios hormonales, posparto, determinados déficits nutricionales, una pérdida rápida de peso o algunos medicamentos pueden estar detrás de una caída que aparentemente coincide con el otoño.

Por eso, antes de decidir si necesitamos mesoterapia capilar, PRP o cualquier otro tratamiento, tenemos que saber qué está ocurriendo.

¿Por qué se cae más el pelo en otoño?

Para entender la caída del cabello hay que empezar por conocer, aunque sea de manera sencilla, su ciclo.

Cada folículo piloso atraviesa distintas etapas. Existe una fase de crecimiento o anágena, que es la más larga; una breve fase de transición, denominada catágena; y una fase de reposo o telógena, al final de la cual el cabello se desprende y comienza un nuevo ciclo.

Afortunadamente, nuestros folículos no atraviesan estas fases al mismo tiempo. Si lo hicieran, perderíamos todo el cabello de manera simultánea.

Sí sabemos que pueden existir variaciones estacionales en el ciclo capilar y que algunas personas perciben un aumento de la caída hacia finales del verano y durante el otoño. Pero hablar de ‘caída estacional’ no debería servir para dar por hecho que cualquier pérdida de cabello en esta época es normal.

Además, hay una cuestión que puede generar confusión: el pelo que vemos caer hoy puede reflejar algo que sucedió meses atrás. Un episodio de estrés importante, una infección con fiebre, una intervención quirúrgica, un parto o una pérdida acusada de peso pueden alterar el ciclo capilar y hacer que un número mayor de cabellos pase a fase telógena. La caída se hace evidente posteriormente.

Por eso, cuando un paciente consulta en otoño, no me interesa únicamente saber qué ha ocurrido con su cabello durante las últimas semanas. También necesitamos mirar hacia atrás.

¿Caída estacional o algo más?

Contar los pelos que quedan en la ducha rara vez es la mejor forma de saberlo. La cantidad que observamos depende de muchos factores: cuánto cabello tenemos, su longitud, la frecuencia con la que lo lavamos o cepillamos e incluso cuándo fue el último lavado.

Resulta mucho más útil observar cómo está cambiando nuestro cabello respecto a lo que era habitual para nosotros.

Una caída transitoria puede aumentar durante un periodo determinado y después ir remitiendo. En cambio, cuando empezamos a apreciar que la raya está más ancha, que la coleta tiene menos grosor, que se transparenta más el cuero cabelludo o que el pelo nuevo es progresivamente más fino, necesitamos estudiar qué está ocurriendo.

También conviene consultar cuando la caída es muy intensa o aparece bruscamente; se prolonga durante semanas o meses sin mejorar; aparecen áreas concretas sin cabello; o existen picor, dolor, inflamación o descamación del cuero cabelludo.

Y hay antecedentes que nos interesan especialmente: cambios hormonales, embarazo y posparto, enfermedades recientes, fiebre, cirugía, cambios de medicación, dietas restrictivas o pérdidas importantes de peso.

El efluvio telógeno y la alopecia androgenética no son lo mismo

Es probablemente una de las diferencias más importantes que debemos establecer en consulta.

El efluvio telógeno se produce cuando un número mayor de folículos de lo habitual pasa de manera relativamente sincronizada a la fase de reposo y posteriormente de caída. Puede aparecer después de diferentes desencadenantes y, con frecuencia, es reversible una vez identificada y corregida la causa.

La alopecia androgenética, en cambio, es un proceso progresivo en el que determinados folículos van experimentando una miniaturización. El cabello se vuelve cada vez más fino y corto y, con el tiempo, disminuye la densidad.

Ambas situaciones pueden incluso coincidir. Un efluvio telógeno puede hacer más evidente una alopecia androgenética que hasta ese momento había pasado desapercibida.

De ahí que la pregunta no deba ser únicamente “¿por qué se me cae el pelo?”, sino también “¿cómo está creciendo el pelo que permanece?”.

¿Qué valoramos en una consulta por caída del cabello?

La historia clínica aporta muchísima información.

Nos interesa saber cuándo comenzó la caída, si fue brusca o progresiva, si existe algún acontecimiento que pueda haber actuado como desencadenante y si hay antecedentes familiares de alopecia. También valoramos enfermedades, medicación, alimentación, cambios hormonales y síntomas asociados en el cuero cabelludo.

Después exploramos el patrón de pérdida y la calidad del cabello y del cuero cabelludo. En determinados casos puede ser conveniente completar el estudio con una analítica para descartar alteraciones o déficits que puedan estar influyendo en el ciclo capilar.

Solo entonces tiene sentido hablar de tratamiento.

Porque el tratamiento de una caída capilar no debería empezar por elegir una técnica, sino por identificar su causa.

Tratamiento de mesoterapia capilar en el cuero cabelludo en Dagné Pupo Clinic

Mesoterapia capilar: ¿qué es y cuándo puede utilizarse?

La mesoterapia capilar consiste en realizar pequeñas infiltraciones superficiales en el cuero cabelludo con sustancias seleccionadas en función del diagnóstico y del protocolo médico establecido para cada paciente.

Su composición no tiene por qué ser idéntica en todos los casos. El objetivo es trabajar directamente sobre el entorno del folículo y puede utilizarse como parte de un abordaje destinado a mejorar las condiciones del cuero cabelludo y apoyar otros tratamientos médicos cuando están indicados.

Precisamente por eso prefiero no hablar de la mesoterapia capilar como un tratamiento aislado ‘contra la caída’. Una alopecia androgenética, por ejemplo, puede requerir un tratamiento médico de base dirigido a frenar la progresión del proceso. La mesoterapia puede formar parte del protocolo, pero no sustituye ese diagnóstico ni el abordaje de la causa.

Lo mismo sucede con un efluvio telógeno: si detrás existe un desencadenante identificable, nuestro primer objetivo será actuar sobre aquello que podamos corregir y acompañar después la recuperación del ciclo capilar.

¿Qué es el PRP capilar?

El plasma rico en plaquetas o PRP parte de la propia sangre del paciente.

Se realiza una extracción y, mediante un proceso de preparación, obtenemos una fracción plasmática con una concentración de plaquetas que posteriormente se administra en el cuero cabelludo. Las plaquetas liberan distintos factores de crecimiento y otras moléculas bioactivas implicadas en procesos de reparación y señalización celular.

En medicina capilar utilizamos el PRP dentro de determinados protocolos destinados a favorecer el entorno biológico del folículo y apoyar la calidad y densidad del cabello.

Una de sus particularidades es precisamente su origen autólogo: el material procede del propio paciente.

Pero, de nuevo, PRP no es sinónimo de tratamiento universal para cualquier caída del cabello. Su indicación, número de sesiones y combinación con otros tratamientos dependerán del diagnóstico y de la evolución de cada caso.

Mesoterapia capilar o PRP: ¿cuál es mejor?

No plantearía esta pregunta como una competición entre ambos tratamientos, pues como casi todo en medicina estética… depende.

La diferencia más evidente está en lo que administramos. En la mesoterapia capilar se infiltran sustancias seleccionadas por el médico según el objetivo terapéutico. En el PRP utilizamos una fracción obtenida de la sangre del propio paciente.

Pero la decisión importante no es cuál de los dos tratamientos es mejor, sino qué necesita ese folículo y por qué se está produciendo la caída o la pérdida de densidad.

En determinados pacientes puede tener sentido utilizar mesoterapia; en otros, PRP. También pueden integrarse ambos dentro de un protocolo más amplio o combinarse con un tratamiento médico de base.

Y habrá pacientes en los que la prioridad no sea ninguna de estas dos opciones.

Si encontramos, por ejemplo, una alteración que requiere corrección médica, un problema inflamatorio del cuero cabelludo o un déficit concreto, tratar únicamente el folículo sin abordar ese factor sería quedarse a mitad de camino.

La elección del tratamiento

En medicina capilar, la personalización no consiste simplemente en elegir entre dos técnicas.

Tenemos que valorar el patrón de caída, la densidad, el calibre del cabello, el estado del cuero cabelludo, los antecedentes personales y familiares y la evolución en el tiempo. Cuando está indicado, una analítica completa el estudio.

A partir de ahí podemos establecer objetivos realistas y diseñar un plan.

El cabello, además, exige paciencia. Trabajamos sobre un ciclo biológico lento, de modo que los cambios no deberían evaluarse de una semana para otra. La constancia y el seguimiento son tan importantes como el tratamiento que elijamos.

En ese sentido, el otoño puede ser un buen momento para consultar, pero no porque exista un tratamiento que todos debamos hacer después del verano. Lo es porque si hemos detectado un cambio, cuanto antes sepamos qué está ocurriendo, antes podremos decidir si necesita tratamiento o simplemente seguimiento.

Preguntas frecuentes sobre la caída del cabello

¿Cuánto pelo es normal perder al día?

Se suele manejar como referencia una pérdida aproximada de entre 50 y 100 cabellos diarios, pero contar cabellos de forma aislada tiene una utilidad limitada. La frecuencia de lavado, la longitud y densidad del pelo y los hábitos de cepillado modifican mucho lo que vemos. Es más relevante detectar un cambio sostenido respecto al patrón habitual o una pérdida visible de densidad.

¿Cuánto dura la caída del cabello en otoño?

No existe una duración exacta aplicable a todo el mundo. Una caída transitoria debería tender a estabilizarse. Si se mantiene durante varias semanas o meses, es especialmente intensa o comienza a acompañarse de una disminución de densidad, conviene estudiarla en lugar de seguir atribuyéndola a la estación.

¿La mesoterapia capilar y el PRP duelen?

Ambos tratamientos implican pequeñas infiltraciones en el cuero cabelludo, por lo que pueden producir molestias. La sensibilidad varía mucho de una persona a otra y existen medidas para hacer el procedimiento más confortable.

¿Cuántas sesiones necesito?

Depende del diagnóstico y del protocolo establecido. En medicina capilar no deberíamos fijar un número de sesiones únicamente a partir del síntoma ‘se me cae el pelo’. Primero necesitamos saber qué estamos tratando.

¿Estos tratamientos sirven para hombres y mujeres?

Sí. Tanto hombres como mujeres pueden ser candidatos a determinados tratamientos de estimulación capilar. Lo que cambia es la indicación y el diagnóstico que existe detrás de la pérdida de cabello.

¿Se pueden combinar mesoterapia capilar y PRP?

En determinados pacientes, sí. Pueden formar parte de un mismo plan terapéutico si existe una indicación médica para ello. También pueden combinarse con otros tratamientos cuando el diagnóstico lo requiere.

No hay que esperar a perder densidad para consultar

Uno de los errores más frecuentes es pensar que una consulta capilar solo tiene sentido cuando la pérdida de cabello ya resulta evidente.

No necesariamente.

Si de repente encontramos mucho más pelo en la ducha, si nuestra coleta ha perdido grosor, si la raya comienza a ensancharse o, sencillamente, si sentimos que nuestro cabello ha cambiado, merece la pena averiguar por qué.

A veces estaremos ante un proceso transitorio que necesita tiempo y seguimiento. Otras encontraremos una causa sobre la que podemos actuar. Y, en algunos pacientes, detectaremos de forma precoz un proceso progresivo que conviene tratar.

La información online puede ayudarnos a reconocer que algo ha cambiado. El diagnóstico médico es el que permite saber qué significa ese cambio y qué debemos hacer a partir de ahí.

En Dagné Pupo Clinic, en Madrid y Palma de Mallorca, realizamos una valoración médica del cabello y el cuero cabelludo para determinar el origen de la caída y establecer, cuando sea necesario, un plan de tratamiento individualizado.

Equipo médico Dagné Pupo Clinic
Medicina Estética

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