Endolifting: el lifting que estabas esperando
Conseguir una piel más firme y un óvalo más definido sin pasar por quirófano ha sido uno de los grandes retos de la medicina estética. En esa búsqueda, el Endolifting ha supuesto toda una revolución: en lugar de trabajar desde la superficie, una microfibra láser actúa bajo la piel para tensar, estimular el colágeno y, cuando es necesario, reducir pequeños depósitos de grasa. Efecto lifting, pero sin incisiones, cicatrices ni los tiempos de recuperación de una cirugía.
Hasta hace muy poco tiempo, la diferencia entre lo que se podía conseguir a través de tratamientos médico-estéticos y un lifting quirúrgico era considerable. Sin embargo, gracias a las últimas tecnologías que han ido surgiendo, como el Endolifting (también conocido como Endolift® o Endoláser), esta distancia se está haciendo cada vez menor.
Antes podíamos mejorar la calidad de la piel, estimular el colágeno o recuperar volúmenes perdidos, pero cuando empezaba a aparecer una flacidez notable, las opciones para trabajarla eran más limitadas. Ahora, tecnologías como esta permiten corregirla de forma efectiva al introducir una fibra óptica extremadamente fina bajo la piel y tensar el tejido a tratar con energía láser.
La piel se tensa desde dentro a la vez que se estimula la formación de nuevo colágeno e incluso se puede atacar el exceso de grasa en las zonas que lo requieran. Todo ello sin incisiones, cicatrices ni anestesia general. Eso sí, aunque se hable de lifting sin cirugía, conviene poner cada cosa en su sitio: el Endolifting puede conseguir resultados muy interesantes cuando existe una flacidez leve o moderada, pero no pretende sustituir a un lifting quirúrgico cuando hay un exceso importante de piel.
¿Qué es el Endolifting y cómo actúa desde el interior?
Mientras que muchas tecnologías aplican la energía desde fuera, el Endolifting trabaja directamente bajo la piel a través de una microfibra óptica, prácticamente tan fina como un cabello, que se introduce en el tejido subcutáneo a través de un pequeño punto de entrada.
Una vez dentro, la fibra emite energía láser de forma muy precisa. Este calentamiento controlado provoca una contracción de las fibras de colágeno ya existentes, produciendo un primer efecto de retracción del tejido.
Pero el tratamiento no termina ahí. Esa remodelación térmica activa también un proceso de neocolagénesis, es decir, la producción de nuevo colágeno (principalmente de tipos I y III) que continúa durante los meses posteriores. De ahí que el resultado vaya mejorando poco a poco.
El láser tiene además una segunda función especialmente interesante en zonas como la papada: puede actuar sobre pequeños depósitos de grasa mediante lipólisis láser. Así, en determinados pacientes podemos trabajar al mismo tiempo la flacidez y ese pequeño exceso de volumen que hace que el óvalo pierda definición.
Endolifting facial y corporal: ¿dónde puede utilizarse?
Aunque el Endolifting suele usarse en el rostro, especialmente en su tercio inferior, se trata de una tecnología versátil que puede usarse en distintas partes del rostro y del cuerpo: desde la línea mandibular o las mejillas a la cara interna de los brazos, el abdomen (sobre todo después de un embarazo), los muslos, las rodillas o los flancos.
La clave está en que, aunque haya aparecido una flacidez de leve a moderada, todavía no exista un exceso de piel que requiera cirugía. En ese caso, ningún tratamiento médico-estético va a reproducir el resultado de una cirugía.
¿Qué ventajas tiene el Endolifting frente a un lifting quirúrgico?
La ventaja de poder disfrutar de los efectos de un lifting tradicional sin pasar por quirófano es evidente.
El Endolifting se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local. La microfibra entra a través de diminutos puntos de punción, por lo que no deja las cicatrices propias de una intervención quirúrgica ni requiere anestesia general.
La recuperación, por tanto, es mucho más rápida y sencilla. Puede aparecer inflamación, algo de enrojecimiento o incluso algún pequeño hematoma, pero la reincorporación a la vida habitual es casi inmediata, al contrario que tras una cirugía.
Además, cabe destacar que el resultado, aunque inmediato, mejora con el tiempo debido al efecto térmico del láser sobre el colágeno, que hace que la piel continúe mejorando progresivamente en cuanto a calidad y firmeza del tejido.
Cuándo combinar Endolifting con otros tratamientos
En medicina estética rara vez hay un tratamiento que resuelva absolutamente todo. Una piel puede tener flacidez y, al mismo tiempo, haber perdido volumen en determinadas zonas, presentar grasa localizada y necesitar, además, mejorar su textura.
Por eso, el Endolifting puede utilizarse solo o formar parte de un protocolo más completo. Después de trabajar la tensión con esta tecnología, por ejemplo, podemos recurrir a bioestimuladores de colágeno para seguir mejorando la calidad de la piel o utilizar ácido hialurónico cuando necesitamos devolver soporte o volumen a determinadas zonas.
También puede combinarse con tecnologías como Morpheus8 o radiofrecuencia cuando queremos trabajar otros planos y aspectos más superficiales de la piel.
No significa que cuantos más tratamientos hagamos, mejor. Todo lo contrario. Primero hay que entender qué está ocurriendo en ese rostro o en esa zona corporal y, a partir de ahí, decidir qué tecnología tiene sentido utilizar y con qué intensidad.
El grosor de la piel, la cantidad de grasa, el grado de flacidez y la propia anatomía cambian muchísimo de un paciente a otro. Una buena valoración médica permite ajustar tanto la indicación como la energía empleada durante cada procedimiento.
¿Cómo es una sesión de Endolifting?
Antes de empezar se estudia y marca la zona que vamos a tratar. A continuación se aplica anestesia local y, a través de pequeños puntos de entrada, se introduce la microfibra óptica bajo la piel.
El médico va desplazando la fibra por el tejido mientras libera la energía láser de manera controlada. La profundidad, el recorrido y la cantidad de energía utilizada dependen de la anatomía y del objetivo de cada tratamiento.
Al terminar puede aparecer cierta inflamación, sensibilidad o enrojecimiento y, ocasionalmente, algún hematoma. Son efectos transitorios derivados del propio procedimiento y suelen ir desapareciendo durante los días posteriores.
Parte del resultado puede empezar a apreciarse pronto por la retracción inicial del tejido, pero aquí hay que tener un poco de paciencia. El verdadero proceso de remodelación acaba de empezar.
Durante los meses siguientes aumenta progresivamente la síntesis de colágeno y la piel va ganando firmeza. El resultado suele continuar evolucionando durante tres a seis meses.
En muchos pacientes una sesión puede ser suficiente, aunque la indicación y la necesidad de repetir el procedimiento dependen del punto de partida y de la respuesta de cada piel. Sus efectos pueden mantenerse aproximadamente entre uno y dos años, condicionados siempre por factores como la edad, la calidad cutánea, el estilo de vida y el propio proceso de envejecimiento.
Preguntas frecuentes sobre el Endolifting
¿Es doloroso el Endolifting?
El procedimiento se realiza con anestesia local para minimizar las molestias. Durante la sesión puede notarse cierta sensación de calor o presión, pero está diseñado para realizarse de forma ambulatoria.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
No existe un número idéntico para todos los pacientes. En muchos casos se plantea como un tratamiento de una sola sesión y posteriormente se valora la evolución antes de decidir si es necesario repetirlo.
¿Deja moratones o marcas?
No hay incisiones ni cicatrices, aunque pueden aparecer pequeños hematomas, inflamación o enrojecimiento temporal en los días posteriores.
¿En qué se diferencia del HIFU o la radiofrecuencia fraccionada?
La principal diferencia está en cómo llega la energía al tejido. En el Endolifting la fibra óptica se introduce bajo la piel y libera el láser directamente en el plano subcutáneo. Tecnologías como HIFU o la radiofrecuencia utilizan otros tipos de energía y sistemas de aplicación. No tienen por qué ser tratamientos excluyentes: dependiendo del caso pueden utilizarse de forma complementaria.
¿A partir de qué edad se recomienda?
No existe una edad concreta para empezar. Nos fijamos más en el estado de la piel que en el año de nacimiento. Puede ser interesante cuando aparecen los primeros signos de flacidez y pérdida de definición, siempre que exista una indicación médica adecuada.
¿Notas que tu óvalo ha perdido definición o que la piel empieza a estar menos firme, pero no quieres pasar por quirófano? En Dagné Pupo Clinic Madrid y Mallorca estudiamos el grado de flacidez, la calidad de la piel y la estructura facial o corporal para valorar si el Endolifting es el tratamiento más adecuado.
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Medicina Estética
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